Gustavo Pascual Falcó no ha participado en Operación Triunfo, ni da conciertos, ni tiene discográfica, ni siquiera sale en la televisión. Pero es el amo y señor de la música en vivo en España. Aunque lleve muerto más de cincuenta años y casi nadie lo conozca por su nombre y, menos aún, por su rostro, su obra cumbre suena mucho más que cualquier canción de Bisbal, Sabina o Alejandro Sanz.
